Real e Ilustre Cofradía Numeraria del Rosario de Santiago de Compostela

Desde el año 1445

Tradición e Historia en imágenes

NUESTRA HISTORIA

Según la tradición, recogida por sus estatutos, la Cofradía Numeraria del Rosario fue fundada durante la segunda mitad del siglo XV por Alonso de Ulloa, Alonso Rodríguez de Silva y Juan Rodríguez de lanas Navas, años después de la predicación de San Vicente Ferrer en Compostela en 1455. En recuerdo de la peregrinación Xacobea y de la predicación de este hombre santo, dentro de la iglesia dominicana de Santiago se esculpió y se mantuvo durante muchos años el célebre crucero, que ahora preside el campo de San Domingos.

 

Fue constituida con carácter numerario, y así se conservó a lo largo de los siglos, de acuerdo con las normas del frade Alian De La Roche, que personificaba en cada cofrade una de las cuentas del rosario.

 

La hermandad cuenta con los títulos de Real e Ilustre, otorgados por los monarcas españoles que, desde los Reyes Católicos, son sus hermanos mayores.

 

Aparte del cargo de hermano mayor, que le corresponde al rey, la hermandad tiene tres cofrades de honor: sus majestades los reyes y la princesa de Asturias y el reverendísimo padre prior de la orden de predicadores (dominicos), bajo cuya dirección espiritual permaneció la Cofradía desde su fundación hasta la desamortización del siglo XIX. También forma parte el reverendísimo señor arzobispo de Santiago de Compostela, como prelado natural de la Cofradía; quince cofrades (canciller, vicario, secretario, tesorero interventor, contador, archivero, fabriqueiro, custodio, visitador, maestro de ceremonias, tres camareras de la Virgen y mayordomo) que, junto al consiliario, formarán la Junta de Gobierno y, incluidos los anteriores, hasta ciento cincuenta cofrades como máximo.

 

El escudo de la Cofradía muestra un solo cartel en campo azul, donde se puede contemplar, formando el anagrama de María, un rosario de oro, del que cuelga la Cruz de Santiago. Este cartel va orlado por doce estrellas también de oro sobre fondo de plata y montado todo por la corona real.

 

Desde las primeras constituciones conocidas, aprobadas por el arzobispo Alonso III de Fonseca en 1516, hasta las últimas sancionadas por el rey Carlos III en 1789, se mantuvo el espíritu y las líneas esenciales de la configuración de la Cofradía, tal y como recogen los actuales estatutos, aprobados por el arzobispo de Santiago, don Antonio María Ronco Varela, en el año 1993.

 

Abierta a la iglesia de Sano Domingos de Bonaval, se encuentra la capilla de la Cofradía del Rosario, erigida entre 1634 y 1645, según planos de Bartolomé Lechuga, y dotada de la actual bóveda, mediante lo proyecto de fray Gabriel Casas, que ejecutó Pedro García en 1704. La capilla se levanta sobre el solar que le cedieron los padres dominicos el 16 de febrero de 1634, a cambio del que poseía la Cofradía en el lado opuesto de la iglesia, donde hoy se levanta el Panteón de Gallegos Ilustres.

 

La Cofradía posee cementerio propio, que cuenta con una entrada por la calle Bonaval, con portada gótica, donde se puede observar la Virgen de Bonaval. En este cementerio tienen derecho de soterramiento los cofrades y sus familiares directos. Además, cabe destacar que en el cementerio hay enterrados muchas figuras ilustres de la vida compostelana.

IMAGINERÍA

EL CRISTO YACENTE

Santísimo-Cristo-yacente

En el año 1581, sale procesionalmente la imagen del Cristo Yacente representando el entierro del Señor. Pasado el tiempo, recorrería las calles compostelanas, en la riquísima urna barroca, trazada por Manuel De Leis (1740) y ejecutada por Tomás Fontenla, casi mediado el siglo XVIII.

 

La caja de estructura prismática se configura la base de tres caras de cristal en los lados mayores, que se conforman por bastidores. Estos últimos llevan detalles ornamentales de marfil y nácar y apliques de plata. En la parte alta de la caja, se sitúan ocho ángeles de marfil que portan los instrumentos de la Pasión. La tapadera estructuralmente es piramidal y tiene tres caras acristaladas. Sobre lo gran bastidor hay motivos ornamentales en plata, rubís, piedras preciosas y marfil, que representan los símbolos de la Pasión.

 

En el año 1958, Bonome amplió su pedestal para que pudiera ser portado a hombros de catorce cofrades. El pedestal está adornado por apliques de plata y farolas plateados que hacen juego de luz con la del interior de la urna.

 

LA VIRGEN DE LOS CUCHILLOS


Virxe-dos-CoitelosEl Viernes Santo de 1960 sale procesionalmente, por primera vez, la imagen de la Virgen de los Cuchillos, obra magistral de Castor Lata. La Cofradía le encargó al artista una escultura que represente la María durante lo entierro de Cristo. Y así hizo el encargo y creó la figura de la celestial Señora que, con majestuosa compostura, acompaña el cadáver de su Hijo. Esta busca de solemnidad y realismo se verá incrementada con el aprovechamiento de los magníficos vestidos que posee la Cofradía, entre los que sobresale el manto de Isabel II, fácil por la reina, de terciopelo y bordadura en plata.

 

Castor Lata, inspirado en Ferreiro, talló la imagen y debajo de los atuendos aparecen visibles los pies y las manos. La posición de los pies, calzados con sandalias, delata el caminar de María tras el cuerpo de Cristo. Lo hace desfalleciendo, como indica la caída de su mano izquierda. Pero, intercesora, levanta a otra para señalar hacia aquel, que quedará sepultado. Entre el silencio de las gentes, lo crepitar de los cirios y el descenso de las sombras sobre las calles santiaguesas, un casi imperceptible murmullo parece implorar: "Haced lo que Él os diga".

 

Arriba de los hombros, finalizados en el conjunto de terciopelos y bordados en oro y plata, aparece la cabeza de Nuestra Señora, de extraordinaria belleza. La intensa y íntima expresión dorida, la perfección y morbideza, el suave modelado de las facciones y la justa policromía del pintor Alfonso Vilas hacen una obra maestra que recuerda la Dolorosa de Francisco Salcillo.

 

De las manos del orfebre Ángel, un corazón surcado de diamantes y rubís y atravesado por siete cuchillos, recuerda nuevamente el entierro de Cristo y el dolor de la Virgen; y los dos ángeles sosteniendo la corona de oro sobre la aureola de María evocan el carácter de reina, derivado del dogma de la maternidad divina.

 

La pena de la Virgen fue ampliada en 1960 por Bonome y dotada de farolas plateadas del orfebre compostelano Ángel.

Procesiones

PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO

Viernes Santo a las 20 horas


RECORRIDO

 

Campo San Domingos de Bonaval - Costa San Domingos de Bonaval - Porta do camiño - Rúa Casas Reais - Praza Cervantes - Rúa Acibechería - Praza da Inmaculada - SAMI Catedral (Estación de Penitencia) - Praza das Praterías - Rúa Vilar - Praza Toural - Cantón Toural - Rúa NOva - Rúa Conga - Praza Feixóo - Rúa Preguntoiro - Praza Cervantes - Rúa Casas Reais - Porta do camiño - Costa San Domingos de Bonaval - Campo San Domingos de Bonaval 

 

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Estatutos